Adopte los Métodos Bíblicos

Tipos de Comunicación 




Las dos últimas reuniones del año pasado estuvieron enfocadas en los capítulos 9 y 10 del libro Pastoreando el corazón de tu hijo, los cuáles tratan de la COMUNICACIÓN.

Nuestras queridas hermanas Mónica y Amparito tuvieron el encargo de hacer la presentación para todo el grupo y así cerramos nuestras reuniones del año pasado, agradecidas con Dios por su fidelidad al ayudarnos a perseverar desde Abril hasta Diciembre del 2020. 

El autor en estos capítulos nos hace reflexionar sobre la importancia de la comunicación en nuestra crianza, la cual muchas veces reducimos a tres elementos que son : 

- REGLAS

- CORRECCIÓN

- DISCIPLINA

Y nos presenta otros tipos de comunicación que se encuentran en la Biblia y enriquecerán nuestra interacción con nuestros hijos, estos son :

Aliento, Corrección, Reprensión, Súplica, Instrucción, Advertencia, Enseñanza y Oración. 

El punto es que debemos discernir cual es el tipo de comunicación apropiado para cada momento a fin de evitar hacer daño con un tipo de comunicación que no se ajusta a las circunstancias y no tiene en cuenta el estado de nuestro interlocutor.

En 1 Tesalonicenses 5:14 el apóstol Pablo nos instruye al respecto de ajustar nuestra forma de hablar de acuerdo a la necesidad del momento: 

“... que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos“

En el capítulo 9 encontramos una definición de cada uno de estos tipos de comunicación y ejemplos que nos muestran algunas de la situaciones en que deben ser usados. 

La idea, como nos dice Ted Tripp es que tengamos claro que la comunicación con nuestros hijos tomará muchas formas y estos tipos y otros más se irán entretejiendo para formar un rico tapiz de comunicación en nuestra familia. 


Una vida de Comunicación



 En el capítulo 10 que lleva por título “Una Vida de Comunicacón”, el autor nos presenta el enfoque de la comunicación como un estilo de vida, una comunicación que no solo disciplina, sino que discípula y pastorea a su hijo en los caminos de Dios. 

Nos recuerda que no debemos limitarnos a hablar sólo cuando algo anda mal, sino que nuestra comunicación debe ser al estilo Deuteronomio 6, cuando nos acostamos, nos despertamos, nos levantamos, tomamos una caminata y cuando nos sentamos. 

Pastorear el corazón requiere de comunicación para guiar a nuestros hijos y ayudarles a entenderse así mismos, entender las obras de Dios y sus caminos. También entender cómo opera el pecado en el corazón del hombre y cómo el evangelio viene a ellos. 

Pastorear el corazón es ayudarles a entender sus motivaciones, metas y anhelos. También revela la verdadera naturaleza de lo que nos rodea, estimula la fe en el Señor Jesucristo y todo esto se hace a través de la comunicación.  

Pero la comunicación verdaderamente Bíblica tiene un costo empezando que toma tiempo porque los niños requieren tiempo y flexibilidad, no derraman su corazón en un tiempo pre-fijado. 

Un padre sabio habla cuando su hijo está dispuesto, los padres deben convertirse en buenos escuchas, no podemos escuchar a medias, debemos escuchar activamente. Cómo lo vemos en Proverbios 18:2 “El necio se deleita en ventilar su propia opinión...’ Debemos recordar que los adolescentes prefieren hablar en la noche, así que la comunicación también es costosa física y espiritualmente. Hay que estar muy atentos y no dejarnos vencer por el cansancio. 

La comunicación sabia también requiere rigor mental, pensamientos enfocados, evitemos perseguir asuntos insignificantes y volver a hacer aquellas preguntas no contestadas de formas nuevas y frescas!!!

Traigamos integridad a la interacción con nuestros hijos, ellos deben ver en nosotras lo que es ser hija de un Padre. Debemos mostrarles arrepentimiento, admitir alegrías y temores y moldearles como es que encontramos consuelo en Dios. 

Vivir una vida de arrepentimiento y agradecimiento a Dios delante de nuestros hijos. Reconociendo nuestro propio pecado, debilidad y admitiendo cuando nos equivocamos. Preparándonos para procurar su perdón cuando pecamos contra ellos.

También podemos calcular las bendiciones de pagar el costo:

Una comunicación constante, rica y polifácetica mantiene unidos a padres e hijos. Los adolescentes buscan relaciones donde los comprendan, los conozcan, los amen, los entiendan y acepten.

La comunicación desarrolla una influencia en los hijos cuando la fuerza del padre ya no puede llevarlos a obedecer, y ellos confiarán en nosotros cuando saben que les amamos, que estamos comprometidos con su bienestar, que los comprendemos, que conocemos sus fortalezas y debilidades, que nos hemos dedicado a alentar, corregir, reprender, instruir, advertir, enseñar, suplicar y a la comprensión y la oración. 

Recuerde que su hijo confiará en usted cuando ha procurado ver el mundo a través de sus ojos y lo ha hecho como una criatura que Dios hizo para conocerle y vivir en una relación de compañerismo y comunicación con Dios. Así sus palabras tendrán peso, usted tendrá influencia sobre él y cada día que pasa con sus hijos su influencia crecerá.

Por último recordar que no solo comunicamos con las palabras sino con las actitudes, con lo que somos.