“De la infancia a la niñez"

 

Hasta aquí nos trajo el Señor!





Hemos recorrido un buen trecho de la mano del Pastor Ted Tripp a través de su libro “Pastoreando el corazón de su hijo”. Y para nuestra reunión del 22 de abril teníamos la revisión del capítulo 15 sobre los procedimientos del entrenamiento en la etapa de la infancia a la niñez que corresponde a los niños entre 0 y 5 años.


Este capítulo se centra en aspectos prácticos relacionados con la disciplina bíblica: Cuándo disciplinar, cómo disciplinar y por qué disciplinar, y también responde aquí el autor las preguntas comunes que le han hecho los padres en muchos lugares del mundo acerca de la disciplina, cómo:

A qué edad debo empezar a usar la vara? 

Y qué si mi hijo dice.. pero no escuché?

Si sigo su consejo, todo lo que haré será castigar!

Y qué si estoy muy enojado? 

Y si no estamos en la casa?

Y qué si mi niño me está mintiendo? 

Y qué si no estoy seguro de lo que pasó?

Y si nada funciona? 

Y qué si es muy tarde? 


La respuesta del Pastor Tripp a estas preguntas es de gran ayuda y aliento para los padres que estamos empeñados en esta tarea de criar a nuestros hijos en la disciplina y amonestación del Señor.


Con base en la información expuesta en este capítulo es que transcurrió la reunión, en la cuál las madres de niños pequeños tuvieron la oportunidad de realizar sus preguntas y manifestar sus dudas e inquietudes al respecto y recibieron orientación y apoyo de Clarita y Amparito como madres que ya han dejado atrás  la etapa de la infancia con sus propios hijos pero que están dispuestas a compartir su experiencia de la crianza de  sus hijos a la luz de la Palabra del Señor. 


Una vez más doy gracias al Señor por este grupo, por la fidelidad de mis compañeras de crianza y su anhelo de crecer en la gracia y en su rol como esposas y madres desde una perspectiva bíblica. 


Hasta aquí nos ha traído el Señor !  Qué bendición.


Seguiremos pues empeñadas en aprender juntas a criar, perseverando en la oración por nuestros hijos y persistiendo en “hacer iglesia” confiando que él que ha empezado la buena obra en nosotras la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.