Llegamos a la recta final…
Llevar un blog es una tarea que exige una gran disciplina y motivación, las semanas se van volando en medio de un millón de cosas por hacer y cuando menos te das cuenta han pasado meses y hasta años.
No es que estuviera de parranda como decía Karlin en su blog “la cocina es un laboratorio”, jajaja, no estaba de parranda! estaba en el corre, corre del día a día, pero aquí estoy de nuevo para resumirles lo que ha pasado desde la última vez que escribí hasta el día de hoy.
Para nuestras reuniones de Junio 17 y Julio 1 estudiamos los dos últimos capítulos del libro Pastoreando el corazón de su hijo, y fue una gran alegría para mi ver la fidelidad del señor quien nos obtuvo en este estudio y como dice mi esposo fuimos “sin prisa pero sin pausa”, gracias a Dios.
En los capítulos 18 y 19 el autor, Ted Tripp nos presenta en primer lugar este tiempo de la adolescencia como un tiempo paradójico, por un lado es un tiempo de instabilidad, vulnerabilidad y ansiedad y de otra parte es el tiempo en que los hijos tratan de establecer una personalidad independiente y aunque tienen gran necesidad de dirección se resisten a ser corregidos.
La adolescencia puede ser en algunos casos años de rebeldía por intentos mal dirigidos de establecer su individualidad, pero en otros casos es diferente, es la expresión de una rebeldía que tiene raíces mas profundas y que ha estado latente todo el tiempo, cuyas semillas se han sembrado años atrás en ocasiones por comportamientos legalistas o abusivos de los padres.
En Proverbios 1: 7-19 encontramos las metas de la crianza para este período:
*El temor de Dios ( versículo 7)
*La adherencia a la instrucción de los padres (versículos 8-9)
* La disociación de los malos ( versículos 10-19)
Si los padres han seguido el modelo propuesto por el autor en la crianza de sus hijos podrán ver la instrucción diaria en toda la vida del hijo puesta en conjunto y adoptada por él.
El autor explica ampliamente estos tres objetivos en la vida de los adolescentes por lo cual es realmente recomendable leer y releer el texto porque nuestra tendencia es a olvidar rápidamente.
En el último capítulo el autor se centra en la importancia de pastorear al adolescente animándolo e influenciarlo para que interiorice el evangelio, para que confronte todas las nuevas influencias que esta recibiendo con la Palabra de Dios a través de una relación abierta con él, que de espacio a las dudas que pueden estar surgiendo en la vida de nuestro adolescente y que se fundamente en una relación al estilo de las que desarrollamos con los adultos.
Finalizamos así nuestro primer libro y nos dispusimos entonces a leer un nuevo libro, que en este caso es los “14 principios para la crianza de los hijos” del Pastor Paul David Tripp.