De la Infancia a la Niñez: Objetivos de entrenamiento
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. "
Aunque la sumisión a la autoridad de Dios puede parecer distante y teórica, papá y mamá están presentes como agentes de Dios. La obediencia a Dios se refleja en el creciente entendimiento del niño de la autoridad de los padres. Este entrenamiento debe empezar el día que traemos al niño del hospital a la casa.
Luego vimos el círculo de bendiciones que es aquel que se evidencia en Efesios 6:1-3, donde vemos que si los niños obedecen y honran a sus padres permanecerán dentro del círculo de protección y les irá bien y serán de larga vida.
Nos enfrentamos entonces con la definición de honra que es tratar a los padres con respeto y estima por su posición de autoridad y darles el honor por el papel de autoridad que juegan. Los padres tienen el deber de entrenar a los hijos en este aspecto y manifestar una apariencia y conducta honorable.
Y la obediencia es hacer lo que se le dice sin desafíos, sin excusas y sin demora.
Debemos como padres ser consistentes al enseñarles a nuestros hijos a obedecer a través de una disciplina cuidadosa e instrucciones precisas. Nunca debemos permitir que desobedezcan sin tratar con ellos porque cuando desobedecen, se están saliendo del círculo de las bendiciones de Dios a un lugar de peligro y nosotros debemos intervenir para traerlos de nuevo al círculo de bendición.
Cuando el niño ya sabe que es una criatura bajo autoridad y que no puede hacer siempre lo que desea podemos comenzar a enseñarle a apelar a aquellos que son sus autoridades, lo cual deben aprender a hacer en forma respetuosa, el autor nos presenta allí el modelo de apelación con pautas claras y buenos ejemplos.
Otro aspecto importante que resaltamos de este capítulo es el ejemplo de los padres, los hijos deben ver en sus padres el modelo de Autoridad - Sumisión, en un papá que ejerce la autoridad bíblica sobre su esposa y en una madre que se somete a su esposo.
También debe ser evidente este ejemplo de sumisión a las autoridades en el contexto laboral en el político y en la iglesia.
Por último cabe resaltar el consejo que recibimos al finalizar el capítulo de ahorrar tiempo y hacerlo ahora. Si sus hijos son pequeños, dice el Pastor Tripp, hágalo bien desde el principio y no deje que desarrollen hábitos de desobediencia.
Dios nos ayude porque quién puede ser suficiente para estás cosas?
Necesitamos de su Gracia todo el tiempo para ser fieles y no desmayar.

